Cita con la danza

Foto: Andrés Hidalgo
Foto: Andrés Hidalgo
Por: Francisco Monroy Salamanca
Publicado el 8 de noviembre de 2017

Obra: Ganadores Beca Circulación en Danza
Compañías: DanceBog Ballet en Movimiento,  Agrupación Folclórica Somos México, Compañía Andares, Compañía de Danza Quetz
País: Colombia
X Festival Danza en la Ciudad
Fecha de la función: 6 de noviembre de 2017
Teatro: La Media Torta

Las tardes de este noviembre de Danza en la Ciudad han sido, por norma, lluviosas y frías. Cuando llegué al Teatro al aire libre de La Media Torta, una sombra de paraguas cubría al público, quien no se protegía de la lluvia sino del Sol. Esta fue una tarde de sol radiante. Seguro los paraguas llegaron hasta acá esperando la lluvia pero su función resultó ser otra, la de parasol. Era lunes festivo, más de doscientas personas estaban allí reunidas bajo el sol para disfrutar del trabajo dancístico de cuatro agrupaciones ganadoras de Becas de Circulación en Danza de IDARTES en diferentes géneros: Ballet, Danza del Mundo, Tradición y Proyección Folclórica Colombiana y Danza Mayor. Fue un evento que reunió a decenas de bogotan@s de todas las edades (más uno que otro huésped de la ciudad) en torno a la riqueza de la danza distrital. Vi un grupo de adolescentes mamagallistas en uniforme de colegio, niñas danzantes al ritmo de las músicas, familias compartiendo mecato, parejas en trances románticos, vendedores, fotógrafos, universitarios…

DanceBog Ballet en Movimiento, fue la Compañía encargada tanto de abrir como de cerrar la tarde. Natalia Castro Álvarez y Juan Sebastián Gómez García presentaron dos pas de deux, el de Raymonda y el de Satanella. Aquí, el ballet salió del teatro clásico, conquistó el aire libre, en una experiencia que cultiva nuevos públicos para este género centenario. La respuesta de los espectadores a la pareja de bailarines fue positiva, sobre todo en el fragmento de Satanella, alegre y dinámico, cuando todos agradecimos a los artistas con un fuerte aplauso. El segundo grupo en entrar fue la Agrupación Folclórica Somos México con la obra Historia de Amor Tapatía, a ritmo de Son Ranchero y Corrido. Precisamente, un Corrido brinda la línea dramatúrgica de la pieza: La muerte de Polino el guerrero, historia de un trágico triángulo amoroso en Jalisco. La agrupación mostró allí un colorido vestuario, que todos los presentes admiramos encantados. Después, Sebastián Ramírez, el director de la puesta en escena, me explicó que éste se construyó queriendo generar un contraste entre el hombre y la mujer: ella, siempre con traje de gala y él, con atuendo de ranchero; ella, elegante, altiva; él, trabajador, guerrero. La agrupación Andares, por su parte, nos expuso Tres fragmentos cortos y un solo amor verdadero, bambucos, polcas, pasillos, una creación enmarcada en la época republicana, que es cuando “se afianza la música criolla y nacionalista”. Aunque su historia, que muestra tres momentos de vulneración de los derechos de la mujer, puede resultar efectista, denota un gusto por contar historias, sumado a un proceso de reflexión de la realidad y diálogo con la tradición que, de seguirse desarrollando, puede llevarlos a crear grandes obras. Además, el desenlace termina manifestando su compromiso ético con el arte: el amor verdadero hacia un recién nacido redime a los personajes. Finalmente, la compañía de Danza Quetz, nivel adulto mayor, hizo las mieles de quienes asistimos. Alrededor de 25 hombres y mujeres entre los 55 y 78 años presentaron su juicioso trabajo en el campo de la danza. El director del grupo, Jairo Aponte, se enorgullece al señalar que la mayoría de estos bailarines se formaron en su escuela, mientras que tan sólo un par de ellos, bailaron profesionalmente durante su juventud. El Inti Raymi en Ecuador, la ceremonia andina ancestral más grande que sobrevive hasta actualidad, fue el detonante creativo de una pieza estructurada a lo largo sanjuanitos, danza de arruchicos, campanillas y danza de Ayahumas.

Sin lugar a dudas, se trató de una tarde que nos dio sólo una pequeña muestra de la gran multiplicidad de miradas atentas a través de las cuales se trabaja la danza en la Bogotá de hoy. Eventos como éste, invitan a ver con cuidado lo que ocurre en el sector, a reconocerlo como un gremio diverso y trabajador, a educar a un público latente, a, en últimas, seguir creando y seguir circulando.