De vida y movimiento

Foto: Laura Beltrán
Foto: Laura Beltrán
Por: Walter Antonio Cobos Hernández
Publicado el 14 de noviembre de 2017

Obras: Selección Residencias Artísticas PRA
Compañía: Compañías Seleccionadas
País: Colombia
X Festival Danza en la Ciudad
Fecha de función: 11 de Noviembre de 2017
Teatro: Fundación Gilberto Alzate Avendaño (FUGA)

Cuatro fueron los procesos creativos recibidos en el escenario de la FUGA. Cada uno, adelanto del trabajo formativo e investigativo de algunos artistas bogotanos, quienes dan curso a sus deseos creativos en articulación con el espacio que IDARTES gestiona en beneficio de la formación, producción y circulación de propuestas escénicas mediante la Casona de la Danza: espacio de vida y movimiento. TerSer Cuerpo, Teluria Danza y las Compañías Sas Bequia Danza y El Ulucordio, fueron las seleccionadas para mostrar a la ciudadanía el avance de sus procesos artísticos.

Durante la función se apreció el uso de distintas técnicas de movimiento danzado que pasaron desde la danza contemporánea hasta la danza tradicional del atlántico y del interior del país. Una pieza tras otra, hizo uso del movimiento para contar al público el avance de sus ideas creativas.

Por un lado, la pieza Arma/son, de Teluria Danza, mostró el encuentro de varios personajes con el mar, construyendo imágenes colectivas y textos poéticos que señalaban todo aquello que durante los viajes se va perdiendo, la comodidad, el hogar, el tiempo; pérdidas que recuerdan que lo único que se mantiene firme durante el camino son los sueños. La compañía Sas Bequia Danza, por su parte, dispuso a sus bailarines bajo música colombiana del interior, un sombrero tradicional y una gran falda de encajes azul, que fueron dibujando desplazamientos en el espacio enérgicamente. La pieza nombrada A dos voces silenciadas, presentó el rol masculino desde la fuerza intempestiva y a la mujer en la sutileza, movilizando inquietudes sobre las dinámicas que vivencia la mujer en un contexto cultural soportado por prácticas “machistas”.

A su vez, El Ulucordio, compañía de danza contemporánea, mostró dos solos de danza que, motivados desde distintos intereses se propusieron “convivir”, como lo describen sus creadoras, en un mismo espacio escénico. Hombre elefante y Pulsión, fueron las iniciativas escénicas que parecían movilizarse entre antinomias de lo feo y lo bello, la madre y la bruja, para dar luz a su creación. Al finalizar, TerSer Cuerpo, compartió su inquietud frente a la automatización de los cuerpos en medio de un contexto urbano e industrializado que ahoga las posibilidades de libertad. Materia prima, nombre de la pieza, enseñó, tras la frialdad de sus trajes, la homogeneidad naturalizada en la que hemos aprendido a vivir eliminando la diferencia y libertad del otro.

En este panorama escénico, es necesario aplaudir la oportunidad de circulación que el Festival genera, pero además, el impulso que da a las iniciativas creativas de la ciudad, facilitando un escenario para presentar y compartir las preocupaciones que están motivando la producción escénica bogotana. Resalta en las agrupaciones, el autónomo compromiso artístico, la constancia en la exploración creativa y el riesgo de exponer sus búsquedas escénicas, motivándonos a hacer parte de una metrópoli que vive desde el movimiento y el quehacer artístico cotidiano.